¿Qué tratamientos existen para combatir la celulitis?
La eliminación total de la celulitis es complicada y no se reduce a la aplicación de un solo tratamiento, sino que es necesario atacarla por diversos flancos, siendo el principal objetivo favorecer la circulación sanguínea.
Es recomendable seguir una serie de hábitos higiénico-dietéticos y combinar éstos con uno o varios tratamientos locales.
Hábitos higiénico-dietéticos
Hacer ejercicio físico con frecuencia, evitar ropa que oprima la piel, terminar la ducha con masajes ascendentes de agua fría y llevar una alimentación equilibrada y rica en fibras son hábitos que ayudan a frenar la celulitis. Las medidas dietéticas capaces de luchar contra la celulitis son las siguientes:
- Elegir alimentos bajos en grasas, que tendrán menos calorías, y que tengan propiedades diuréticas, que evitarán la retención de líquidos. El potasio es un excelente diurético y se encuentra en alimentos como el apio, la levadura de cerveza, el hinojo o el puerro.
- Beber al menos dos litros de agua al día, que ayudará a eliminar toxinas.

- Incrementar el consumo de fibra en la dieta: verduras, frutas y panes integrales luchan contra el estreñimiento y favorecen así la circulación.
- Incrementar el consumo de cítricos, ya que la vitamina C es un potente antioxidante que favorece la absorción del hierro y ayuda al crecimiento del tejido conjuntivo normal, además de potenciar los vasos sanguíneos. Se encuentra en frutas como el pomelo, la fresa, las grosellas, el kiwi o la piña, y en otros vegetales como el pimiento, brócoli o tomate.
- Cocinar los alimentos al vapor, al horno o a la plancha, evitando siempre los fritos.
- Elegir alimentos ricos en proteínas y bajos en grasas e hidratos de carbono. Son recomendables alimentos como pescados, pollo, pavo o clara de huevo.
- Las tisanas que aumentan el metabolismo como el té (verde y rojo), salvia, menta o espino blanco, ayudan a frenar el avance de la celulitis.
- Si por motivos de trabajo tenemos que comer fuera de casa, elegir platos frescos sin cocinar siempre que sea posible, como ensaladas de hortalizas y frutas.
- Evitar la sal, ya que potencia la retención de líquidos en el cuerpo. Evitar chocolates, confituras y bollería. Evitar el alcohol.
- Evitar el tabaco, ya que es un potente vasoconstrictor que perjudica la microcirculación.
Ejemplo de dieta
Desayuno: Infusión con leche descremada, dos galletas integrales con una cucharada de queso bajo en calorías.
Comida: Caldo de verduras natural sin sal. Un plato de ensalada verde aderezada con limón, apio e hinojo. Una porción de fruta.
Merienda: Infusión de té verde, dos galletas de salvado.
Cena: Plato único de ensalada de ave: pechuga, tomate, cebolla y lechuga. De postre, una naranja.
